noviembre 25, 2020

Un gran dolor sin Javier, ‘El Camionero’.Chipaque llora su muerte.

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Luto en el gremio de los camioneros del sector de la calle sexta carrera 34 Veraguas.

LA INESPERADA PARTIDA DE JAVIER

El aguerrido conductor de los caminos de Colombia, no pudo reponerse del abrazo del COVID-19 y su existencia se extinguió. Javier Acosta vivió toda su vida en Chipaque y los habitantes lloran su muerte.

El deceso de uno de los más queridos transportadores pertenecientes a la Asociación de Camioneros de Colombia, Javier Acosta Suárez de 42 años, ha llenado de tristeza los corazones de su familia, amigos y conductores quienes hoy elevan plegarias al todo poderoso para que su alma descanse en paz. Aunque ‘Javiercito’ como de cariño le decían sus parientes había nacido en Chipaque (Cundinamarca), era muy conocido en el sector de la calle sexta con 34 sector de Veraguas, debido a que en este punto de la ciudad, se la pasaba gran parte del tiempo esperando a que le llegaran las respectivas cargas para llevar a distintas ciudades del país. En esta localidad de Puente Aranda era muy querido, pero lamentablemente su deceso se produjo en las últimas horas.

Historia

Edwin Acosta hermano de Javier en un dialogo con este medio de comunicación, dijo que la noticia de la muerte de su pariente lamentablemente la había conocido en carretera, debido a que el también conduce un camión y  que su corazón se arrugó una vez conoció el hecho. Edwin quien no podía ocultar su tristeza, contó que su hermano quien era oriundo de Chipaque (Cundinamarca), desde muy joven y  gracias a las enseñanzas de Ana Susana Barbosa la madre, edificar un buen carácter donde la responsabilidad fue una de sus mejores virtudes. “Mi hermano se inclinó por la conducción y una vez aprendió esta profesión se dedicó a manejar varios vehículos, con los que se ganaba varios pesos” explicó el pariente.

Sacrificios

Todo apunta a que Acosta logró ahorrar unos pesos y de esta forma compró su propio camión con el que empezó su propia empresa, con la que mantenía con todo orgullo a su núcleo familiar. De esta forma viajaba frecuentemente a Bogotá y una vez en la capital, se dirigía hacia el barrio Veraguas a encontrarse con sus amigos y a esperar las cargas. Una vez con el vehículo totalmente copado de los artículos, comenzaba los recorridos.

Mala hora

Con la llegada del COVID-19 según cuenta su hermano Edwin, comenzó con un cuidado extremo, y siempre andaba con su tapabocas utilizando todos los elementos de salud. “Lo que nunca comprendemos como este mal le llegó a mi hermano, teniendo en cuenta que él era una de las personas más cuidadosas. Pero tristemente ese virus se  apoderó de su cuerpo”, explicó el hermano. Los días pasaron y el coronavirus tocó la humanidad de esta gran transportador y su estado físico se fue deteriorando hasta el punto que tuvo que ser recluido en uno de los hospitales de la región para su recuperación.

Tristeza

Javier fue internado y allí los médicos trataron por todos los medios de recuperarlo, pero su estado de salud se deterioró. “A Javier lo dejaron en ese centro hospitalario donde duró aproximadamente 14 días, donde no podíamos ir a verlo. Fue muy triste porque su ausencia nos tenía muy adoloridos. Pero de un momento a otro los médicos nos llamaron y nos comunicaron que había fallecido”, muy dura esta noticia para todos porque fue un buen hombre.

“La muerte de Javier, debe servir de ejemplo para que las personas tomen conciencia acatar las normas de salud. Mi hermano era sumamente cuidadoso y miren lo que pasó”, terminó diciendo Edwin.

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