septiembre 21, 2020
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Martha fue madre soltera a los 19 años, su novio el padre de su hija la dejó por otra mujer cuando la pequeña tenía tan solo 1 año de edad.

A Martha no le quedó más trabajo que abandonar sus estudios y trabajar duro para mantener a su hija sola.

Se hizo a la idea de sacarla adelante y no pedirle ayuda a nadie, ya que sus padres nunca estuvieron de acuerdo con su relación y amenazaron con no ayudarla si se iba de la casa con ese hombre.

Ellos veían venir el mal comportamiento del hombre y querían presionarla pero no lo lograron y ella se quedó sola.

Se organizó muy bien, consiguió trabajar en el mismo horario en el que una vecina cuidaba de su hija y en su casa elaboraba artesanías que vendía entre conocidos y recomendados y con eso complementaba sus obligaciones.

Después de unos meses hizo las paces con su familia y recobraron la unidad familiar pero ella decidió no volver a la casa de sus padres, pues se sentía mejor en su propio espacio.

Pasaron unos años y Martha creció laboralmente, hizo algunos estudios y tuvo algunos novios furtivos que nunca llevó a su casa porque consideraba que no era el momento de que su hija los conociera.

Cuándo Sofía, la hija de Martha tenía 14 años, llegó a su vida un hombre que mostraba galante, amable y cariñoso.

Martha quedó terriblemente enamorada de él, como nunca antes en su vida y él le correspondía, por lo que después de unos meses formalizó su relación con él y después se fueron a vivir juntos.

Sofía no estaba muy segura de su convivencia pero, aceptó porque veía a su mamá feliz y enamorada.

Empezaron a vivir los tres y todo parecía normal, el hombre tenía su trabajo y se repartieron los gastos de la casa, el empezó a ganarse el cariño del resto de la familia.

Llevaban siete meses viviendo juntos y un día Martha tuvo un problema en el trabajo que le representó demorarse más de lo acostumbrado, llamó a su novio y él le dijo que estaba con unos amigos tomándose unas cervezas pero que ya se iba para la casa.

Martha llamó a su hija y le informó que se demoraría y que quizá Martín también, la niña pidió permiso a su mamá para salir con unos amigos pero ella se lo negó por lo que se quedó molesta encerrada en su habitación.

EL hombre llegó a la casa antes que Martha, llevaba comida rápida y fue hasta la habitación de Sofía para ofrecerle lo que llevaba. Se pusieron a hablar del programa de televisión que ella veía mientras sacaban la comida.

Martín se sentó en la cama de la niña y ella sintió miedo de él, entonces fue a la cocina por servilletas y decidió tomar un cuchillo, sentía que debía defenderse.

Siempre habían estado ella y su mamá solas y habían aprendido a sobrevivir en un mundo machista y abusador.

Al volver a la habitación sintió enseguida el aliento a licor de Martín que se le lanzó encima tratando de besarla y aprovechando que sabía que su madre se demoraría.

Lo que nunca imaginó es que la jovencita reaccionaría y se defendería y sin pensarlo le enterró el cuchillo en la pierna.

El hombre cayó herido y borracho en el piso cerca a la cama, la niña estaba nerviosa, asustada y temiendo que él se levantara le enterró por 20 veces más el cuchillo por todo el cuerpo, descargó su ira y miedo en él.

A los pocos minutos Martín murió, Sofía solamente llamó a su mamá y le pidió que llegara pronto, después salió a la puerta de su casa llena de sangre y con el cuchillo aún en la mano.

Una vecina que la conocía desde pequeña la vio, le preguntó lo que había sucedido y llamó a la policía.

Era muy difícil demostrar el intento de abuso, pues los abogados declararon premeditación por parte de Sofía y no tenía quejas de Martín, denuncios de maltrato, su madre nunca notó un mal comportamiento de su parte, era algo que nunca imaginó que podía pasar.

Sofía iría a la cárcel acusada de homicidio, podría argumentar defensa propia pero eso solo le bajaría unos años y era un pleito largo y denso.

Sin embargo la fiscalía le ofreció a Martha tomar el lugar de su hija, podría acusarse ella, indicando que llegó a la casa y los encontró tratando de abusar de su hija, serían menos años pero Sofía estaría lejos de la cárcel.

Martha no lo dudaría ni un segundo, solo que no había un familiar dispuesto a hacerse cargo de la niña y si nadie le ayudaba Sofía iría a un hogar de paso del gobierno por ser menor de edad, además tendría que cambiar de colegio y toda su vida se volvería un caos.

¿Tú qué harías, preferirías ver a tu hija inocente en una cárcel o en manos de desconocidos que pudieran abusar de ella en otros lugares?

Final historia Andrea: Hasta el momento su tormentoso esposo sigue haciéndole pasar malos momentos, ha puesto a sus hijos y su familia en su contra, parece odiarla. Aunque ha descubierto que es algo de familia pues se dio cuenta qué la mamá de Diego era quien le ayudaba en su idea del engaño y le daba la mensualidad que él supuestamente cobraba de incapacidad, pues cuando empezó su invento de enfermedad renunció al trabajo. No sabemos cuánto tiempo más tenga que soportarlo.

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